El café tiene una extraordinaria capacidad para transformar su carácter. Puede ser intenso sin resultar agresivo, dulce sin una pizca de azúcar, aromático sin artificios y complejo sin dejar de ser cercano. Este 1 de octubre, cuando el calendario le entrega el protagonismo, quizás la mejor forma de celebrarlo no sea repetir lo que conocemos sobre esta bebida, sino acercarnos a la taza con una mirada distinta y probarla como si fuera la primera vez.


El primer prejuicio frente al café aparece incluso antes del primer sorbo, cuando damos por hecho que necesariamente debe ser amargo.


Durante años aprendimos a corregir esa intensidad con azúcar, leche o cualquier ingrediente capaz de suavizarla. Sin embargo, el café tiene muchos más matices para descubrir. Puede revelar notas dulces, ácidas, florales, frutales, especiadas o una sorprendente sensación de limpieza en boca.

La diferencia está en aprender a encontrar esas sensaciones.

El paladar también puede entrenarse

No hace falta convertirse en catador profesional para empezar. Prueba un café sin azúcar y presta atención a lo que sucede después del primer sorbo.

Al principio aparecerá la impresión más evidente. Luego pueden surgir otras. Una sensación parecida al chocolate, una fruta madura, un toque cítrico, frutos secos o incluso una nota que resulta difícil identificar.

Ese descubrimiento es parte de la diversión. El café no se bebe solamente, también se interpreta.


La misma semilla puede jugar varios papeles

Cambia la preparación y cambia la experiencia. Un expreso concentra intensidad en pocos mililitros. Un filtrado permite que el aroma tenga más espacio. Una preparación fría transforma la percepción de la acidez y la textura. Añadir leche modifica el equilibrio y convierte al café en otra experiencia completamente diferente.

Por eso hablar de “café fuerte” se queda corto. La pregunta interesante es otra: ¿qué quieres encontrar en tu café?

Ecuador tiene la respuesta en sus propios cafetales

El país produce café en distintos pisos climáticos y regiones, y esa diversidad abre un abanico enorme de posibilidades para quienes quieren descubrir nuestros perfiles cafeteros.

La próxima vez que encuentres un café ecuatoriano, no preguntes solamente cuánto cuesta o qué tan fuerte es. Pregunta de dónde viene, qué variedad es y cómo fue procesado.

Tres preguntas capaces de transformar una bebida cotidiana en una experiencia mucho más interesante.


Hoy toca beberlo diferente

Este Día del Café puede celebrarse de una manera sencilla, preparar una taza y quitarle el azúcar durante unos minutos.

Solo para descubrir qué estaba escondido detrás de ese sabor que siempre intentábamos cambiar. Quizás el café nunca fue demasiado amargo. Quizás simplemente nunca le habíamos dado la oportunidad de hablar.

Tal vez el café nunca fue demasiado amargo. Tal vez fuimos nosotros quienes tardamos demasiado en descubrir todo lo que tenía para decir.

Feliz Día del Café, Pasioneros.


Por: Patricio Granja Editor General Passionfood.ec / Imágenes: Patricio Granja y Magnific

Gracias por respetar las leyes del copyright. Prohibida la reproducción total o parcial de este contenido (textos y fotografías), mediante cualquier procedimiento, sin la debida autorización del Editor General de Passionfood.ec