Fui invitado por Corfú al Campeonato de Barismo 2026, categoría Máster, un encuentro que reunió a destacados baristas de diferentes locales de la marca, quienes demostraron su técnica, precisión y creatividad en la preparación del café.
La cita fue en El Cubo, ubicado en el Centro Comercial La Esquina, en Cumbayá, donde el aroma y las notas del café daban la bienvenida a quienes nos dimos cita para vivir esta experiencia.
Uno de los aspectos que llamó mi atención fue la paridad de género, ya que la competencia estuvo representada por cuatro participantes, dos hombres y dos mujeres, provenientes de diferentes establecimientos de la marca y serían los protagonista de la jornada.
Tres cafés, 15 minutos y una historia por contar
Los baristas tuvieron 15 minutos para preparar y presentar ante el jurado tres propuestas: un café expreso, una bebida con leche y una bebida de autor, en ese orden.
Este certamen no se limitó a preparar tres buenas tazas de café. Cada participante debía construir un hilo conductor y un storytelling, explicando a los jueces el concepto de sus bebidas, las decisiones tomadas y las características sensoriales que esperaba encontrar en cada preparación mientras desarrollaba su rutina.
Un café también cuenta una historia
Durante las presentaciones se abordaron diferentes aspectos técnicos relacionados con el café: tueste, desarrollo, choque térmico, gramos de café utilizados (in) y gramos obtenidos en taza (out), además de conceptos vinculados con la extracción y el análisis sensorial.

El café utilizado por cada barista fue de elección personal, lo que permitió construir una propuesta propia a partir de las características de su café.
El jurado estuvo conformado por cuatro jueces técnicos y un juez sensorial, quienes evaluaron de principio a fin aspectos clave de cada presentación, como la ejecución, la experiencia sensorial de las bebidas, los aromas, la presentación y la temperatura, entre otros elementos fundamentales.
De la tarta vasca al mortiño
Uno de los aspectos más interesantes fue descubrir la diversidad de notas y descriptores que los baristas identificaron y utilizaron para construir sus propuestas.
Durante las presentaciones aparecieron referencias sensoriales como tarta vasca, pie de limón, nueces, manjar de leche, caramelo toffee, helado de vainilla derretido, mora, guayaba, mortiño y notas herbales, entre muchas otras.
En este tipo de competencias existe una premisa fundamental, los descriptores que el barista presenta al jurado deben estar presentes y ser perceptibles en la taza. No basta con mencionar una nota aromática o gustativa; esta debe corresponder con la experiencia sensorial que finalmente recibe el juez.
Un expreso con equilibrio
En el expreso, uno de los principales desafíos es conseguir un balance adecuado entre amargor y acidez, sin perder las características propias del café. La calidad no se evalúa únicamente por la cantidad de notas que puedan identificarse, sino también por el equilibrio, la claridad sensorial, la correcta extracción y la coherencia entre lo que el barista anuncia y lo que realmente encuentra el jurado en la taza.
La leche también tiene su lenguaje
En la bebida con leche, la técnica adquiere otra dimensión. La crema del capuchino debe alcanzar una consistencia adecuada y, además, presentar características visuales que forman parte de la calificación, como las burbujas, el brillo, el contraste, la definición, la posición y la simetría. El resultado debe ser atractivo a la vista, pero también mantener coherencia con la textura y la experiencia sensorial de la bebida.
La creatividad entra en escena
La bebida de autor es, probablemente, el espacio donde el barista tiene mayor libertad creativa. Aquí se evalúa la elección del café y su combinación con otros ingredientes, manteniendo al expreso como uno de los protagonistas de la propuesta. Sin embargo, la creatividad debe ir acompañada de criterio técnico: cada ingrediente debe tener una razón de ser y contribuir a la construcción de la bebida, sin ocultar las características propias del café.
Una rutina donde cada detalle cuenta
Más allá de las tazas de café, el campeonato permitió observar otros aspectos fundamentales del trabajo profesional de un barista Corfú: la rutina, la limpieza, la organización, la atención a los detalles y la precisión en cada movimiento.
La búsqueda de una rutina de barista perfecta demuestra que el resultado final comienza mucho antes de que la taza llegue al jurado. Preparar, calibrar, limpiar, pesar, controlar los tiempos y mantener el espacio de trabajo organizado también forman parte de la experiencia.
El resultado
Después de las presentaciones y la evaluación del jurado, los premios se entregaron en el siguiente orden:
1.º lugar: Dalia Mera / 2.º lugar: Yolanda Zhingre / 3.º lugar: Darío Tenelema / 4.º lugar: Ronald Lagos
Con este resultado, Dalia Mera se coronó como ganadora de la categoría Máster del Campeonato de Barismo Corfú 2026 y tendrá la oportunidad de representar a Corfú en el Campeonato Nacional de Barismo, que se realizará los días 4 y 5 de diciembre de 2026.
Este certamen me dejó una idea clara: detrás de una gran taza hay técnica, conocimiento, pasión, disciplina y, sobre todo, una historia que contar.

Por: Patricio Granja Editor General Passionfood.ec / Imágenes: Patricio Granja






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